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LUIS FEINZAIG Z''L

Luis Feinzaig Z’’L nació en 1907 en Wyszków, Polonia, un pueblito o “Shtetl” de tradición judía, a la orilla del río Bug cerca de Varsovia, la capital de Polonia. En ese lugar había una comunidad judía muy tradicional y al mismo tiempo con movimientos activos como “Macabi”,  “Hashomer Hatzair” y una rica vida comunitaria. Lamentablemente al mismo tiempo ya se sentía un terrible antisemitismo y graves pogromos como en toda Europa. 

Desde pequeño, Luis aprendió lo que significaba vivir con kavod (honor y respeto), porque en su familia y comunidad todo giraba alrededor de eso: la tradición, la educación y el esfuerzo.

Su apellido original era Fejncajg. En polaco la “j” suena como “i” y la “c” como “s”.  Su apellido era originario de Ostrów Mazowiecka y significa “Buenas Telas”. Además, la familia Feinzaig provenía de una línea de Cohanim, descendientes de los antiguos sacerdotes del Templo de Jerusalém. Para Luis, llevar ese apellido era también una gran responsabilidad, porque sabía que su nombre representaba generaciones de fe y liderazgo.

Sus papás fueron Abraham Wolf (Zeev) Z’’L y Hana Dvora Feigl Keliewicz Z’’L. El papá de Luis ya había enviudado antes, así que Luis fue hijo del segundo matrimonio. La familia trabajaba como ferreteros y aunque no tenían mucho dinero, eran respetados en la comunidad. Desde pequeño, Luis entendió que vivir con respeto era tener kavod.

Tuvo seis medios hermanos: Wigdor Z’’L, Dora Z’’L, Dina Z’’L, Yukl Z’’L, Bella Z’’L y Rev. Mendl Z’’L. También tuvo cuatro hermanos: Esther Z’’L, Mina Z’’L, Paul Z’’L e Idel Z’’L. Lamentablemente,con el tiempo enfrentaron situaciones muy difíciles. Sus hermanos Mina e Idel fueron asesinados en la Shoá y se sabe que Mina murió junto con sus dos hijos, Yaacov y Lucía. Paul, en cambio, logró escapar a Nueva York con su esposa e hijos. Recordarlos siempre fue para Luis un acto de kavod, porque aunque ya no estaban, él los mantenía vivos en la memoria.

La familia Fejncajg era muy ortodoxa y el judaísmo ocupaba un lugar central en su vida diaria: Shabat, las fiestas, los rezos y las costumbres. Sin embargo, Luis vivió tiempos muy difíciles, primero le tocó enfrentar la Primera Guerra Mundial y después, desde los años 20, el antisemitismo en Europa se iba haciendo cada vez más fuerte.

Luis estudió en una yeshivá en Ostrów Mazowiecka y quería ser abogado. Pero cuando lo llamaron al ejército, la discriminación que sufrió por ser judío lo marcó muchísimo ya que lo obligaban a hacer trabajos como limpiar los baños y si se negaba  lo mandaban a una muerte segura en la primera fila en combate.

A los 20 años, en 1927, decidió emigrar solo a Costa Rica buscando una vida mejor, con la esperanza de encontrar libertad y la posibilidad de crear una familia. Fué por eso que justo antes de irse, fue a pedirle la mano a Dora Rosenstein, con quien ya se conocían desde hacía tiempo. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Llegar con muy poco a una tierra desconocida no fue fácil y encontró que la mejor forma de subsistir en Costa Rica, sería trabajar vendiendo ropa de casa en casa como “polaquero”  un trabajo que muchos inmigrantes polacos practicaron para poder sobrevivir.  Polaquear consistía en vender a crédito puerta a puerta y cobrar las cuotas semanalmente. Era un trabajo duro, salía todos los días con maleta en mano y su libreta de cobros, pero lo hizo prácticamente toda su vida y con esfuerzo y constancia logró salir adelante. 

Con los años pudo ahorrar y en 1930 logró traer a Dora. Como era costumbre en esa época, al día siguiente de su llegada se casaron. Tuvieron tres hijos: Willy, Ruth y Jaime. En ellos siempre inculcó el valor del kavod de diferentes maneras, pero sobre todo a través de la educación y el respeto.

Para alguien como Luis, quien hubiera querido estudiar en la universidad en otras circunstancias, lo más importante era trabajar muy duro para poder darle esa oportunidad algún día a sus hijos. Una vez Luis tuvo una gran suerte y se ganó una casa en una rifa de la tienda “La Gloria”. En vez de dejársela, la vendió para pagarle los estudios universitarios a su hijo Willy. Ese fue uno de los momentos de mayor kavod en su vida: demostrar que la educación era más valiosa que cualquier cosa material

En una época de su vida Luis  participó mucho en la comunidad y hasta fue uno de los fundadores de lo que en la época era el Centro Sionista de Costa Rica. Pero después del Holocausto todo cambió. Luis se enteraba de lo que pasaba en Europa leyendo mucho y así descubrió que toda su familia había sido asesinada. Esa noticia lo dejó con una tristeza enorme que nunca desapareció. Vivió muchos años con depresión, se volvió nervioso y enfermizo y siempre cargó ese dolor, pero el amor y responsabilidad por su familia lo mantuvo de pie.

Luis fue un hombre que pasó por momentos muy duros y muchas pérdidas, pero nunca dejó de trabajar ni de cuidar a su familia. Todo lo que hizo fue para que sus hijos tuvieran oportunidades que él no pudo tener.

Su vida demuestra que el kavod no está en tener cosas, sino en esforzarse, ser responsable y pensar en los demás.

 

Kol Hakavod, por haber construido, con sacrificio y dignidad, el camino que hoy seguimos recorriendo.

Luis y Dora

Indice General Alfabético de Ciudadanos Polacos  de la Comisión Investigadora del Congreso de Costa Rica

GALERIA DE FOTOS DE LUIS FEINZAIG Z''L

Zeide Luis con su hijo Willy

Zeide Luis con sus hijos, su esposa Dora (lado derecho), y la hermana de dora (lado izquierdo)

Zeide Luis 

Zeide Luis con su nuera Rosi

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